sábado , 22 septiembre 2018
Inicio | Automotivación |

Cuando el dinero no motiva…

¿Sabes cuál debería ser tu motivación?
Dinero no motiva
Dinero no motiva

Cuando el dinero no motiva…

¿Sabes cuál debería ser tu motivación?

Cuando el dinero no motiva puede ser uno de los mejores momentos para entender las motivaciones verdaderas de la vida, las que harán que nuestro trabajo no sea una obligación, sino u disfrute.

¿Es malo o bueno que un joven no se vea motivado por el dinero? Imagine que usted trabaje intensamente y motivado, aunque no necesite dinero, ¿piensa que es malo o bueno?

Hace unos días una amiga me comentó que su hija adolescente no se motivaba a trabajar en el negocio de sus padres a pesar de que recibía paga y que muchos clientes le daban propina extra por su dedicación.

Recuerdo cuando era muy muchacho y me llevaban a pasar las vacaciones en la oficina donde mi padre trabajaba. Dos veces al mes recibía una buena cantidad de dinero. Comencé a producir muy temprano en la vida, aunque no tenía en qué gastarlo.

Quizá el dinero no era significante para mí a esa edad. Era la prehistoria de los equipos electrónicos y la edad de piedra de los teléfonos móviles. No existía la necesidad de buscar desesperadamente dinero para adquirir la nueva tecnología. Es posible que algunos amiguitos usaran ropa de moda, pero no era mi deseo… gastar mi dinero en cambiar mis jeans a lo que algún negociante dijera que era lo que se debía usar no me llamaba la atención… es más, me causaba rebeldía.

Mi trabajo era impecable, sorprendía a muchos cómo me movía y lograba lo que me solicitaban. Buscaba más qué hacer, aprendiendo lo que pudiera. Lo que más aborrecía era aburrirme.

En definitiva, me identifico con la hija de mi amiga porque el dinero no era mi motivación, llegaba por efecto natural, pero si hubiese podido elegir en aquel momento, seguro que pasarme mis vacaciones como todos mis amiguitos era más rentable: Dormir hasta tarde y jugar en la calle… qué buena vida tenían ellos.

Después de 3 años pasando mis vacaciones en la oficina ya nada pudo hacer que regresara; tenía un negocio y no podían contarme que era una ventaja trabajar. El efectivo no era motivación porque nunca lo fue. Lo mejor del caso es que quizá por ese inicio nunca ha sido la motivación para realizar bien mi trabajo… ¿es una necesidad? Claro que lo es, pero mi entrega no depende del monto.

La hija de mi amiga no se motiva por dinero, a mí me parece fantástico. Lo importante ahora es ayudarla a encontrar la motivación para sacarle el máximo a esta época de su vida, cuando no le hace falta dinero y puede aprender a trabajar satisfactoriamente sin que el monto que se depositará en su cuenta sea el acelerador de su motivación laboral.

Cuando no nos importa la cantidad de dinero que ganamos encontramos un trabajo que satisface nuestros días. Trabajar por dinero es lo peor que puede existir. Necesitamos a ese señor para adquirir otras cosas, pero no podemos dejar de lado lo más importante en nuestra existencia, nuestra vida.

Veo como personas cambian de trabajo por un incremento en sus ingresos. Piensan que ahora sí estarán motivadas y que podrán adquirir todo lo que les hace felices. Unos meses más tarde se dan cuenta que los egresos mensuales se han acomodado a sus nuevos ingresos. ¿Buscar un aumento o un nuevo trabajo podría ser la solución para estar motivados nuevamente? Le aseguro que no.

Mis padres con su ejemplo y al llevarme a laborar tan temprano me enseñaron responsabilidad y falta de motivación por el dinero… y que no es lo importante para vivir una buena vida.

 

FRASE DE LA SEMANA

“La insuficiencia de dinero desmotivaría mi trabajo si él fuese mi motivador”

Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Escritor y Conferencista

 

Sobre Diego Sosa

Conferencista, Escritor, Consultor y Coach. Mantiene columnas en publicaciones de varios países. Con 17 libros de crecimiento personal y profesional publicados pertenece a una selecta lista de autores hispanoparlantes que han logrado colocarse en el gusto de los lectores. Habla los idiomas español, alemán, portugués e inglés.