lunes , 16 julio 2018
Inicio | Inversiones | ¡Niña, no inventes!
Niña no inventes
Decirle a una niña que no invente es cortarle la creatividad innata

¡Niña, no inventes!

El riesgo es algo que nos mueve, una niña con miedo a inventar trae consecuencias terribles cuando se convierte en adulta.

Hace unos días escuché a una amiga darle instrucciones precisas a su sobrina de dos años. Recordé que en mi país esa frase es muy común para los menores y subalternos. Las personas que más progresan son las que hacen las tareas de manera diferente y los que resuelven problemas de forma poco convencional. ¿Podemos hacerlo sin inventar?
Quizá no queremos decirles que no intenten cosas diferentes, pero la realidad es que siento que nos hipnotizan con tan categórico mandato. Pasar por edades de descubrimiento intensivo no es fácil; no conocemos nada, todo es nuevo y no tenemos idea de qué está bien y qué está mal. Para muchos sería estar inventando, para otros, pienso, que es simple proceso de aprendizaje.
Al encontrar un escollo debemos inventar, al ver un problema también, así como al querer aprovechar una nueva tecnología o percibir que debemos cubrir una nueva necesidad con una solución innovadora.
Muchos mayores entramos en una zona de confort y vamos viendo peligros que de jóvenes no percibíamos; en ocasiones son reales, en otras, nos convertimos en demasiado previsores o conejillos asustados. Encontrar el equilibrio no es sencillo: El reto es salir de la zona cómoda con el peligro bajo control y no dejar de realizar inventos por miedo a fracasar.
Recuerdo un cartel que tenía uno de mis clientes en Brasil: “Busca un joven y ponlo a trabajar a tu lado antes de que deje de saber de todo.” Yo lo podría traducir a “antes que entre en su zona de confort”. Él tenía una joven mano derecha que maravillosamente lo complementaba, Silvia empujaba constantemente fuera de su zona estable.
Ver el peligro es bueno, pero paralizarse no es productivo. Lo ideal es divisar lo que podría salir mal y crear un plan para solucionarlo, si es que no podemos evitarlo con alguna medida preventiva.
Los emprendedores son personas que buscan innovar, lo cual los expone a riesgos, la adrenalina corre con abundancia y las emociones comandan en la toma de decisión. En ese momento, los planes para prever inconvenientes no suelen tener tanta prioridad, y al presentarse los problemas, el fracaso toca la puerta.
Muchos hablan de emociones negativas, otros preferimos decir que éstas no existen como tales. El temor suele ser clasificado entre las no positivas; yo creo que tomar en cuenta lo que nos avisa el temor es una de las señales más positivas que puedo recibir. Cuando quiero realizar un nuevo proyecto trato de ver lo que puede dar errado, pregunto a mis colaboradores para que me hagan ver las trabas que encontraremos. Un plan que cuente con la forma de resolver por adelantado los inconvenientes que podrían aparecer es lo que llamo un plan maestro afinado gracias a las emociones, las que algunos tildan de negativas y las explico por extenso en mi libro Migomismo .
Quizá mi década trabajando en el mercado de seguros me ayudó a ver los peligros por adelantado; mi formación de ingeniero me formó como creador de soluciones; mi preparación como administrador me ayuda a realizar planes plausibles; y mis estudios de sicología me dan la ventaja de contar con el comportamiento humano como motor de todo emprendimiento. Para algunos soy temeroso, para otros innovador, para mí soy una mezcla que ayuda a muchos a conseguir ver los peligros y tomar decisiones al respecto, evitándoles dolores por no tener el gen del temor que le ayude a prever, y a otros, hacerlos entender para qué les sirve y que no les impida arrancar.

FRASE DE LA SEMANA
“Si temo y no arranco es tan malo como no temer y prever”
Diego A. Sosa
Consultor, Conferencista, Coach y Escritor

Sobre Diego Sosa

Conferencista, Escritor, Consultor y Coach. Mantiene columnas en publicaciones de varios países. Con 17 libros de crecimiento personal y profesional publicados pertenece a una selecta lista de autores hispanoparlantes que han logrado colocarse en el gusto de los lectores. Habla los idiomas español, alemán, portugués e inglés.