viernes , 19 agosto 2022
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Teléfonos Inteligentes
Teléfonos Inteligentes Vs. Inteligencia Financiera

Teléfonos Inteligentes Vs. Inteligencia Financiera

TELÉFONO INTELIGENTE Vs. INTELIGENCIA FINANCIERA

No podemos estar de espaldas a la modernidad, lo importante es saber el precio que pagamos por estar actualizados. Cada centavo que gastamos en tecnología y comunicación (si no es para trabajar) lo sacamos de nuestra capacidad de crear capital. ¿Cuánto de tu futuro estás dispuesto a empeñar?

Los que me conocen saben que las empresas telefónicas y de tecnología tienen en mí uno de sus peores clientes. Nunca estoy actualizado y mis planes de comunicación son ajustados a mis necesidades. Para la gran mayoría, soy un tacaño; para pocos, un ejemplo.

No quiero que nos quedemos solo con el ejemplo del teléfono como el sentido de este escrito. Pensemos en todas las cosas que compramos por decisiones emocionales, aquellas que no cubren más que la necesidad de hacernos sentir aceptados por una manada, o admirados por aquellos que no amamos ni nos aman… a quienes queremos causar envidia.

¿Cuánto has gastado en teléfonos y comunicación en los últimos cinco años? Te puedo asegurar que con la mitad hubieses estado extremadamente bien comunicado y no te hubieses perdido nada de actualidad. ¿Qué hubieras hecho con el dinero no gastado? La realidad es que si no tienes otros ahorros (el que ya puede ser una inversión) quizá lo hubieses gastado en otra cosa.

Las quejas de las personas sobre la precariedad de los ingresos siempre me sorprende, aunque vaya perdiendo la capacidad de asombro. Es aterradora la cantidad de dinero que gastamos los humanos en tecnología que no necesitamos y en capacidad de comunicarnos que no nos ayuda a estar mejor comunicados.

No quiero que se convierta en alguien como yo, que no tiene quejas: Del volumen de ingresos, de problemas con tarjetas de crédito, de poseer préstamos de consumo, de no haber tenido que buscar dinero prestado para emergencias, de no deber vehículos, etc. No es mi idea cambiar a nadie, lo que sí quisiera es que las personas no tengan esas preocupaciones que disminuyen su calidad de vida y llenan de estrés.

Hagamos un ejercicio: Si las personas hubieran guardado la mitad de lo gastado en los rubros ya mencionados y lo hubiesen invertido en algún producto financiero, hoy tuvieran un capital colocando mes a mes dinero en el bolsillo o en su cuenta de inversiones.

Mejor que eso, los préstamos por alguna emergencia o deseo de consumo no hubiesen sido necesarios (claro que el capital ya se hubiese reducido). Como consecuencia de no necesitar financiamiento hoy no estaría pagando intereses, lo que bien administrado se convierte en más capital y mayor calidad de vida.

No hablo aquí para el que no tiene inconvenientes para comprarse el nuevo teléfono inteligente que saldrá dentro de un mes, o la tableta que apenas están pensando inventar; hablo del que tiene deudas y no tiene con qué enfrentar una emergencia… el que no tiene capital para hacer inversiones, iniciar un negocio o capitalizar el que ya tiene.

La moda nos roba nuestro futuro; la moda es para quien puede pagarla, no para el que tiene deudas.

 

FRASE DE LA SEMANA

“Pagar intereses por no haber guardado dinero es desperdiciar mis ingresos”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

 

 

 

Sobre Diego Sosa

Conferencista, Escritor, Consultor y Coach. Mantiene columnas en publicaciones de varios países. Con 17 libros de crecimiento personal y profesional publicados pertenece a una selecta lista de autores hispanoparlantes que han logrado colocarse en el gusto de los lectores. Habla los idiomas español, alemán, portugués e inglés.